Huellas de la sabana…por Luis Huz / José Jesús Hernández Araujo “Piripicho”

Con la partida de José Jesús “Piripicho” Hernández Araujo se fue parte del humor entre los pobladores del Filo de Carvajal.

En el rancho donde habita la pareja formada por Ramona Hernández y Eugenio Araujo junto a sus hijos en Tubu son las 3 de la madrugada del 31de diciembre de 1926,afuera la blanca y espesa neblina procura traspasar montañas buscando saber que hay más allá del frailejón y el yagrumo…

 Luis Huz Ojeda / luishuzojeda@hotmail.com.- Fue en ese preciso momento cuando la partera de la loma del medio, mujer de ganada fama por sus conocimientos en lo relativo a nacimientos, ayuda la venida a este mundo terrenal de un niño,el ultimo de 5 hermanos varones procreados por esta familia, al que le asignan como nombre José Jesús. Su progenitora fallece después de este parto. Infancia…..Su infancia trascurre en ese retirado lugar montañoso, aquí accedió al conocimiento, en los Cuartelitos existía una escuela donde la maestra Lorenzana Cruz Médici daba desde primero hasta tercer grado, igualmente le toco aprender y poner en práctica todo lo pertinente a la labor agrícola, cuando ya tenía 10 años cumplidos, un tío paterno se lo lleva a vivir con él a Santa Cruz de Mora, donde aprende y ejecuta otros oficios acordes a su corta edad.

Buscando mundo…..A los 12se separa de este familiar y se lanza al ruedo buscando encontrar horizontes más prometedores, cruza El Lago de Maracaibo en ferry, en la tierra de Udon Pérez cumple diversas actividades laborales para obtener el sustento diario y terminar de instalarse por cierto tiempo en esa ciudad, ahí le toco conocer todo el procedimiento para la elaboración de un dulce típico de esa tierra, mentado coloquialmente “Coquito”, que diariamente vendía por los alrededores del “Teatro Baralt” y la plaza de mismo nombre, la calidad de esta golosina era tal, que rápidamente hizo una numerosa clientela que se hizo adicta y esperaban hasta que el llegara para comprar “Los Coquitos”. Una vez arribado a su mayoría de edad, colmado de sueños y optimismo viaja a los campos petroleros de Cabimas donde corrió con la suerte de enganchar casi de inmediato, como obrero en la empresa trasnacional “Creole Petroleum Company”, prestando sus servicios en esta compañía por ratos largos…

Familia…..En ese ambiente conoce al amor de su vida, una bella y encantadora morena nativa de los predios La Quebrada, que resultó ser su prima hermana Edicta Araujo Hernández con quien contrajo esponsales y juntos formaron una estirpe 3 hembras y 3 varones todos seres de respeto con principios, valores morales y espirituales, de esta descendencia una de sus hijas, Maritza quien poseía condiciones talento para el canto y la música perdió la vida en lo que se recuerda en Carvajal como la tragedia de Gibraltar. Otro de sus hijos Mervis Enrique, es sacerdote misionero de la Iglesia Católica en la Arquidiócesis de los Ángeles California (E.E.U.U.), labor evangelizadora que también ha desarrollado en otros países como Colombia, Ecuador, Italia, México…

Llegada a Carvajal…..En 1969su primo hermano José Rosario Ruiz Araujo es elegido presidente de la Asamblea Legislativa del Estado y por razones de seguridad requiere los servicios de un hombre confianza como su conductor, con este argumento lo convence para que acepte tal responsabilidad y determine a volver a su natal estado, a su arribo se instala en el sector El Serrucho, luego se traslada hasta cuatro esquinas y finalmente construye en El Filo, donde habita su prole. Trabajo como chofer en Obras Publicas Estadales hasta alcanzar su jubilación en el año de 1992, exploro suerte como comerciante montando una pequeña bodega cerca de su casa. Con su bonhomía se ganó el afecto, cariño y respeto de quienes en vida le conocieron… En él era característico la jocosidad, poseía un humor innato, se vacilaba por igual a niños y adultos tanto hombres como mujeres, siempre tenía una ocurrencia a flor de labios entre estas se recuerdan la guasa que montaba cuando con su garrote tocaba el poste de la luz y gritaba a viva voz, “El aseo, el aseo…” y los vecinos corrían de inmediato a sacar la basura hasta el frente de sus casas, pero el recolector de basura nada de aparecer, teniendo más tarde que volver a guardar de nuevo las bolsas de la basura porque otra vez “Piripicho” les había tomado el pelo…Asistía a la sagrada misa los domingos, devoto de San Roque, legionario de María, cursillista además colocaba aguas, y fue un extraordinario rezandero, práctica que asimiló de su amigo Vidal Montilla, amante de la música pascuera, su gaita preferida era La Cabra Mocha, degustador de tragos y la buena mesa… Conversaciones con Mervis Enrique Hernández Araujo, Edicta Araujo Hernández, Jorge Juárez.

Su última festividad…..Su último cumpleaños lo celebro con una misa en los Cuartelitos de La Loma del Medio y después en horas de la tardeen su casa la agrupación musical Son Castellanos le canto el cumpleaños feliz antes de apagar las 90 velitas y partir la torta…

 “Hacia los 350 años de la fundación de Carvajal”

 

Redacción En la Mira

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